Viernes, 15 de febrero 2019

Me acerco a mi blog para publicar el que será mi primer post.  He de admitir que, a pesar de haber iniciado mi página hace unos meses, sentarme a escribir es lo que más me estaba costando.  No sé si os ha pasado a vosotros pero yo, aunque creo que tengo mucho que decir y aportar, me siento un tanto vulnerable y con cierta reserva de compartir lo que siento y pienso.  Siempre me ha gustado escribir y, de hecho, siempre he escrito desde que tengo uso de razón.  Aún conservo algunos de los diarios que, desde muy pequeña, escribí.  Pero, de ahí a compartir con otras personas lo que pasa por dentro me da una sensación de exposición que asusta un poco.

Sin embargo, este es el año en el que he decidido afrontar los retos más difíciles para mi, y este era uno de ellos.  Afortunadamente, tengo motivos muy bonitos para sentarme a escribir y compartir con vosotros, si os apetece, algunas de mis experiencias, herramientas y pensamientos.

Hoy, en concreto, vengo a compartiros un regalito que me llegó ayer de parte de mi compañera y amiga Coral Selfa.  Podeis encontrar su magnífico trabajo en www.mindalamindful.com 

Cualquiera que asiste a mis clases o lleva a sus hijos a mis clases, sabe bien lo mucho que me gusta tener «juguetes» como herramientas de acercamiento a los niñ@s y enseñar desde donde ell@s estén más cómod@s para recibir.  Y ayer me llegó una bonita «muñeca» Mindful para poder presentarsela a mis yogis. Cuando la vio mi hija Aroa se encariñó con ella rápidamente.

A mi hijo Eneko le llamó mucho la atención que YOMI (ese es su nombre) no tuviera boca.  Lo que creo, es un detalle muy bonito porque da lugar a abrir conversación.  Anoche hablamos de que a veces es bueno desconectar de los estímulos del exterior y conectar más con el interior que es lo que más nos va a ayudar a conocernos.

Coral explica que YOMI «acoge todas las emociones y que los niños no tienen que tener miedo a expresar cómo se sienten.»  Esto, a mi personalmente me parece muy importante, porque vivimos en una sociedad donde buscamos la felicidad, una emoción que se considera muy positiva, al mismo tiempo que huimos de la tristeza, por ejemplo, una emoción que se considera negativa.  Sin darnos cuenta de que todas las emociones, y también las negativas, cumplen una función muy importante en nuestra vida y que todas son igual de válidas.

Coral también me decía que también «hace un guiño a los niñ@s con autismo que tienen dificultad en entender las emociones.»

YOMI venía en una mochila de algodón natural y traía un folleto con ideas prácticas de cómo YOMI puede ayudar en casa y en clase en diferentes momentos.

yomi

Como suelo hacer con todas mis nuevas herramientas, primero la conoceremos en casa y veremos, con mis tres hijos, cómo presentarla en clase, pero he decir que nos ha gustado mucho.  Para los que os interese conocer a YOMI, en su página web podeis encontrarla.

En principio, os voy a dar un TIPS de cómo  yo voy a empezar a practicar con YOMI:

  • Cuando la vi, lo primero que pensé es que YOMI nos ayude a hablar de nuestras emociones. (Pronto os hablaré de otra herramienta que usamos en casa para hablar de las emociones).  Anoche, de hecho, ya nos ayudó a hablar de ellas.
  • Cuando hacemos nuestras respiraciones diarias, que ella nos recuerde y ayude a conectar con la paz interior.
  • YOMI nos ayudará a respetar el turno de palabra en las «reuniones familiares.» El que tenga a YOMI habla y los demás esperamos nuestro turno mientras escuchamos y respiramos conscientemente.
Creciendo presente nombre

Gracias Coral por este bonito detalle y por todo el trabajo que haces compartiendo tu experiencia y conocimientos con tanta gente.  Sigo      .